Las organizaciones chilenas han demostrado estar preocupadas por el medio ambiente; por esta razón incorporan criterios de sustentabilidad en sus procesos productivos
Reducir las emisiones de carbono, disminuir la huella hídrica y emplear materiales menos contaminantes son algunas de las acciones más comunes que llevan a cabo las corporaciones de Chile para fomentar la sostenibilidad en sus esquemas productivos.

Alberto Salas, presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio de Chile (CPC), explicó que la mayoría de las empresas comienzan por reducir su huella hídrica y de carbono en los productos, para luego abarcar toda la cadena productiva.
Medir la huella hídrica es vital en los procesos productivos, y así lo han entendido las organizaciones chilenas. Por esta razón, el gobierno suizo, Fundación Chile y seis organizaciones locales iniciaron el proyecto SuizAgua Andina, en el que también participan Colombia y Perú, con el propósito de proteger el recurso natural en la región.

Un modelo de organización sostenible en Chile es la industria productora de vino. Salas comentó que “las compañías utilizan botellas más livianas para compensar parte de las emisiones generadas por el transporte desde el país hasta todos sus mercados”.
En el ámbito minero, uno de los enfoques principales es el de las energías renovables. Codelco y Collahuasi, por ejemplo, aprovechan sus entornos desérticos para impulsar paneles solares que faciliten calentar las soluciones de electrolitos, con lo que se ha logrado disminuir el uso de diésel.
Otra iniciativa enfocada en la sostenibilidad de la minería es Maps-Chile, que implica la creación del parque fotovoltaico más grande de América Latina, llamado “Amanecer Solar”, el cual beneficiará a dicha industria.